El Proceso

SALAZÓN Se cubren todas las piezas con sal para favorecer la deshidratación y conservación, a una temperatura controlada de entre 0 y 5 grados y con una humedad que oscila entre el 70 y el 90 por ciento. LAVADO Terminada la salazón, se lavan los jamones con agua para eliminar la sal adherida. Posteriormente se moldean y perfilan uno a uno. Por último, se cuelgan e introducen en una cámara para que las piezas, mediante un proceso controlado, puedan ir eliminando la humedad lentamente, hasta conseguir la difusión de la sal entre los distintos músculos del jamón. SECADO Las piezas pasan a salones con ventilación y temperatura natural, llamados secaderos naturales. Aquí el jamón va madurando lentamente, perdiendo humedad y adquiriendo la fibra y aromas característicos. EMBODEGADO Es la última fase de curación. Los jamones se bajan a las bodegas, donde se realiza la maduración de los mismos.

El Proceso

En el proceso de curación de los jamones de Francisca Rodriguez se unen tres factores: tradición artesanal, un microclima proporcionado por nuestro entorno natural y unas modernas instalaciones.
Una vez sacrificado el cerdo ibérico, empieza el proceso de curación del jamón, que conlleva cuatro fases diferenciadas

 

SALAZÓN
Se cubren todas las piezas con sal para favorecer la deshidratación y conservación, a una temperatura controlada de entre 0 y 5 grados.

 

LAVADO
Terminada la salazón, se lavan los jamones con agua para eliminar la sal adherida.

 

SECADO
Las piezas pasan a salones con ventilación y temperatura natural, llamados secaderos naturales.

 

EMBODEGADO
Es la última fase de curación. Los jamones se bajan a las bodegas, donde se realiza la maduración de los mismos.